Odiseo Espacial – La Despedida
– ¿Neróvica? ¿Ohm? ¿Dónde están? ¿Dónde estoy? Otra vez he llegado aquí, mis pensamientos, no siento mi cuerpo, creo que no tengo cuerpo – se cuestionaba el capitán Skyfall – Aquí está todo lo que necesito saber de la vida, pero me da miedo lo que pueda encontrar. Todo esto que nos ha enseñado el Ohm, es algo increíble. Enfrenté la muerte y sigo vivo, sigo aquí.
–Hola – Dijo una voz en el fondo del espacio dónde se encontraba el capitán.
–¿Odiseo, eres tú? – preguntó el capitán.
El espacio se quedó en silencio.
–Skyfall – Tú no lo sabes, pero nuestro destino fue encontrarnos, tú me tenías que encontrar – dijo Odiseo
–Ese soy yo ¿Odiseo, eres tú? – preguntó por segunda vez Skyfall.
–Soy yo, Odiseo.
–¿Cómo sabes dónde estoy? – cuestionaba el Capitan
–Ese es el problema, yo soy un Ohm, viajero del tiempo, esa es mi misión, recorrer la Galaxia en busca de más respuestas. Por mala suerte, mi muerte ha llegado.
–¿Tu muerte? – Preguntó el capitán
–Mi hora de morir es justo aquí, justo ahora.
–¿Cómo? ¿Vienes y me enseñas el universo y el cosmos y los secretos de la vida para luego irte?
–No me voy a ir, la muerte. Lo has visto, es el principio de todo. Para que exista la vida, tiene que existir la muerte. Y me alegra salir de la vida y reunirme por fin con mis seres queridos que no veo años luces de está dimensión.
–¿Qué fue todo esto Odiseo? ¿Qué fue todo esto que me enseñaste?
–Probablemente todavía no entiendas muchas cosas de las que hablé, pero de algo tienes que estar seguro y eso es en el poder de la consciencia.
–Lo sé, lo pude apreciar. Todas las civilizaciones funcionan igual y así se mantienen, bajo otro tipo de reglas.
–Algo así – repuso Odiseo.
–¿Cuál es el sentido de esto? – preguntó el capitán – ¿Neróvica está aquí? ¿Nos puede escuchar?
–Neróvica viene en camino a salvarte.
–¿A salvarme? ¿Salvarme de qué?
–Los viajes en el tiempo han acabado, capitán. Hemos regresado a dónde nos encontramos. La cápsula de escape. Estamos perdidos, en el espacio, flotando. Mi cuerpo está a lado del tuyo y nos une mi esfera. Gracias a ella, pudiste acceder a mi mente y yo utilicé tu mente para enseñarte lo que tienes que aprender.
–¿Qué tenía que aprender?
–Hace 33 años, de éste año, estaba viajando en mi nave con mi equipo, nuestra misión era encontrar el patrón en común con todas las civilizaciones para determinar el factor de la evolución. Este trabajo era uno de los más importantes de nuestra civilización. Con estos hallazgos podríamos encontrar la raíz de formar una sociedad perfecta, sin enfermedades, sin trastornos. La vida más pura entre la armonía y la vida. En uno de estos viajes me encontré con un capitán muy parecido a ti. Tu hijo.
–¿Mi hijo? – se quedó sorprendido el capitán.
–No te preocupes, viejo amigo. Me he encontrado con tus reencarnaciones y las dos son casi idénticas. Pero el tiempo se nos acaba. Es hora de partir. No te preocupes de nada, todo va a salir bien. El futuro ya está escrito y nada ni nadie lo va a poder cambiar.
–¿Odiseo? ¿Sigues aquí? ¿Odiseo?
–Es hora de despertar capitán, despierta. despierta.
–Despierta por favor – le decía Neróvica, mientras el Capitán Skyfall se encontraba inconsciente, en la cápsula de escape – Despierta por favor – Neróvica lloraba.
El capitán poco a poco abrió los ojos, y la pudo ver. Neróvica. Ella sonrió al verlo abrir los ojos. Estaba llorando de felicidad al ver que no estaba muerto.
–¿Neróvica? ¿Qué pasó? ¿Por qué lloras?
–Todos pensábamos que estabas muerto, vine a buscarte, te encerraste en ésta cápsula de escape y creo que gracias a eso sobreviviste – le contaba Neróvica.
–Pero no es posible, el Ohm, tú y yo viajamos por el tiempo, fuimos a varias épocas.
–¿De qué estás hablando? – contestó Neróvica muy confundida.
–Tú estabas ahí, viajamos por el tiempo – el capitán empezó a ver a todos lados, se encontraba en la cápsula de escape y a lado de él estaba el Ohm. Se le quedó viendo.
–Skyfall ¿Estás bien? – le preguntó Neróvica al verlo con los ojos desviados, viendo al Ohm en silencio. Se acercó al Ohm y le sintió el pulso. El Ohm, se encontraba muerto.
Hubo un minuto de silencio. Al parecer, Skyfall estaba tratando de descifrar lo que había pasado. Había vuelto del tiempo y Neróvica no tenía idea de lo que había pasado.
Una nave de caza recompensas apareció y Neróvica a lo lejos pudo observar que estos se adentraban a su nave, del otro lado de la cápsula de escape.
–Tenemos que salir de aquí – sugirió Neróvica – hay caza recompensas, han inmovilizado el Falcon B-13 en el que vine a buscarte.
–No es posible – dijo el capitán – Hay que escondernos, es la mejor solución, no podremos escapar y menos en ésta lata.
–Hay que apresurarnos, ahí vienen – Neróvica volteó a ver al capitán, agradecida con la vida, de que todavía estuviera vivo, pero no le quitaba la preocupación, los caza recompensas se acercaban rápidamente a la cápsula de escape.
–En ésta cápsula de escape, no nos vamos a poder esconder, hay que salir de aquí y escondernos en los meteoritos que están cerca – sugirió el capitán Skyfall
Los dos salieron de la cápsula, por un lado que los caza recompensas no tenían visión, se deslizaban a través del espacio con sus trajes espaciales.
La nave de los caza recompensas se detuvo enfrente de la capsula de escape, los intercomunicadores de las naves se abrieron, nadie respondió en la cápsula.
–Hay que acercarnos a la nave de los caza recompensas, entre más cerca estemos, menos se van a dar cuenta de que estamos ahí – dijo el capitán.
–Eso es una locura, nos van a matar.
–Es una locura, y por lo que es, estoy seguro de que va a funcionar.
Neróvica y Skyfall se acercaron lo más que pudieron a la nave de los caza recompensas, observando como se enfurecían. Los caza recompensas entraron a la cápsula de escape, pasaron unos minutos y un grito estremecedor salió de ahí.
–BÚSQUENLOS, SE HAN DE ESTAR ESCONDIENDO
Salieron de la cápsula de escape a buscarlos alrededor de la cápsula de escape.
–Se se señor, lo sentimos, pero aquí no hay nadie.
–AAAAAHH MALDITOS INCOMPETENTES, LLEGAMOS TARDE, EL PROFETA LO ADVIRTIÓ, MALDITO ODISEO ¡MALDITO SEAS!
Los cazarecompensas volvieron a su nave, con las manos vacías.
–¿Quién es ese tal Odiseo? – Preguntó Neróvica, mientras los caza recompensas abandonaban el lugar.
El capitán Skyfall suspiró.
–Es un viejo amigo – contestó.
De la nada, una nave de la Federación apareció en el lugar, venía a velocidad luz. No era cualquier nave, era una del Congreso. Dónde los más altos políticos se desplazaban por la Galaxia.
Skyfall y Neróvica salieron detrás de los meteoros flotando, un rayo violeta, los tomó y los llevó al interior de la nave. Después de un rato, lograron entrar a la nave, los altos niveles de poder se quedaron observándolos y les dieron la bienvenida.
–Bienvenidos, sean – dijo Tempo, el patriarca de la Federación, la representación del cosmos, para los humanos en la Tierra, una figura divina.
–Gracias – contestaron los dos.
–Skyfall ¿Se encuentra usted bien? – preguntó Tempo, con una sonrisa que delataba algo de conocimiento de lo que había pasado.
–Me siento un poco mareado, he estado dormido mucho tiempo, no sé lo que haya pasado en este tiempo ¿De qué me perdí? ¿A qué se debe este honor, su divina excelencia? – contestó Skyfall.
–Descansa muchacho, ahora vamos a casa, ya habrá tiempo para platicar.
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