martes, 28 de octubre de 2014

Ouija



Parte 1 – Un día aburrido 

Que aburrido estoy, tengo que soportar una hora más, malditos jueves, los odio porque al final del día, es matemáticas mi última clase, lo único que quiero es irme ya a mi casa.

–Oye Lecter, ¿en que estás pensando?

–Nada, ya me quiero ir a mi casa, eso es todo.

–Este viernes es Halloween, deberíamos hacer algo que de miedo.

El profesor llegó y todo el salón prestó atención.

–Muy bien muchachos, ya sé que esto les fastidia, pero no más que a mí, sé que todos están hartos y a nadie le gusta tener matemáticas a última hora, así que nada más voy a entregar unos ejercicios, la clase pasada vimos cómo se resolvían, así que se supone que ya deben saber como hacerlos, los primeros que acaben, se pueden ir. Júntense en equipos de tres.

–¿Pueden ser de cuatro? – preguntó uno de los nerds del salón.

–No, sólo de tres.

–Lecter ¿Sabes hacerlos?

–No, soy muy malo en mate.

–Muy bien, voy a pasar los ejercicios, quiero verlos trabajando. – anunció el profesor.

–Estos ejercicios están fáciles – dijo Jason, que se encontraba enfrente de Lecter. 

–¿Quieres trabajar con nosotros Jason? – sugirió Freddy.

–Claro, acabemos con esto rápido para ya irnos.

Freddy prosiguió contando

–Este viernes es Halloween, deberíamos hacer algo de miedo o algo así.

–Mis papás se fueron hoy de viaje – dijo Lecter – No van a regresar hasta el domingo y no me dieron permiso de salir a ningún lado.

–Que mal, escuché que los del salón de a lado, están organizando una fiesta de disfraces muy buena – informó Jason – y va estar Melissa, imagínatela, te vas a perder de su disfraz.



–Ok, ya. No aguanto, se los tengo que decir – interrumpió Freddy – Mi hermano mayor se compró una Ouija y la está escondiendo en mi armario ¿Qué tal si hoy después de clases jugamos?

–¿Qué es Ouija? – preguntó Jason.

–Es un tablero dónde viene escrito el abecedario y números, se supone que invocas a los muertos y ellos te contestan .

–JAJAJÁ eso no existe Lecter.

–¿Vienes a mi casa a descubrirlo o te da miedo? – dijo Freddy.

–¿Después de clases?

–Si

–Jajajá esto se pondrá bueno.

–¿Vas a venir Lecter?

–Si... Siempre escuché de ese tablero, pero nunca lo he jugado. 

–Acabemos estos ejercicios y vámonos de aquí.

–Sólo falta resolver uno.

Freddy, Jason y Lecter acabaron sus ejercicios y salieron del salón, fueron de los primeros en salir.

–¿Cómo nos vamos a ir a tu casa?

–Me dejaron el coche mis papás.

–Muy bien Lecter, shotgun, jajajá.

–Lo bueno es que tu casa es por aquí cerca – suspiró Jason.



Parte 2 – La maldición.

–Hola má, vinieron Jason y Lecter a la casa, vamos hacer un proyecto para estar libres el fin de semana.

–Me hubieras avisado antes, sólo hice comida para nosotros y tus hermanos.

–No te preocupes, de todos modos ya comimos. Voy a subir a mi cuarto. Ahí vamos a trabajar.

Subieron las escaleras de la casa de Freddy y llegaron a su cuarto. Paredes blancas, cama sencilla, un par de ventanas, un escritorio de computadora y un sillón algo maltratado.

–Muy bien, empecemos la sesión de invocación, he visto a mi hermano hacerlo varias veces a escondidas con sus amigos – dijo Freddy.

–Espero que todo salga bien o que pase algo interesante, mínimo – murmuró Jason.

Freddy abrió su armario y sacó una caja de madera que puso encima de su cama. Contenía el famoso tablero Ouija y una especia de flecha con lupa en el centro.

–Muy bien, nos vamos a poner todos en el piso rodeando el tablero – explicaba Freddy – vamos a poner nuestro dedo índice en el seleccionador.

–¿Qué se supone que va a pasar? – preguntó Jason.

–Vamos a hacer preguntas y el indicador se va a mover entre el tablero de la Ouija.

–¿Cómo vamos a saber que el indicador no lo mueve uno de nosotros?

–No lo vamos a saber – dijo Freddy mientras recogía un papel de la caja de dónde sacó el tablero de la Ouija. Una especie de oración – Muy bien, vamos a empezar la invocación, hay que tomarnos de las manos mientras leo el conjuro.

–¿Y que va a pasar después? 

–Guárdate tus preguntas para los muertos – dijo Lecter, un poco ansioso.

–Muy bien tómense de las manos – Freddy suspiró – cuando acabe de leer la oración, van a tomar el indicador con el dedo índice y no lo van a soltar, hasta el final de la sesión, muy bien, empecemos.

Erdap ortseun euq satse ne le oleic inferno.

Los tres tomaron su dedo indice y lo colocaron en el indicador, seguido de eso Freddy prosiguió.

–¿Hay algún espíritu aquí?

Los tres muchachos se quedaron callados, viendo el tablero, con los ojos fijos al tablero, el Sol se empezaba a ir y no había respuesta.

–¿Ven? Esto no sirve, esto es puro juego.

–A veces tarda más que en otras veces.

Los tres sintieron como el indicador, se empezaba a mover y lo siguieron con sus dedos.

–¿Alguien lo está moviendo?

–Shhh – dijo Freddy – el espíritu se está manifestando.

El indicador se deslizó lentamente por el tablero en la palabra "si"

–Esto me está empezando a dar miedo ¿Nadie lo movió? – dijo Jason asustado.

–No – respondió Lecter.

–Les dije que tomaba tiempo en contestar, cada uno preguntemos algo.

–A ver, yo quiero hacer una pregunta – se aventuró Jason – ¿Alguien de aquí va a morir?

Los tres se quedaron pasmados, viendo el indicador que se empezaba a mover por las letras, y los tres, cantaban las letras dónde se postraba el indicador.

Se postró de nuevo en el "si"

–Es obvio que todos vamos a morir, algún día – asintió Freddy – Hagamos esto más interesante ¿Quién va a morir? – preguntándole al tablero.

El indicador se quedó quieto, y los tres, deletrearon las letras, en dónde pasaba el indicador.

–L
–E
–C
–T
–E
–R

–Al parecer vas a morir Lecter, al igual que todos vamos a morir algún día.

–Puede ser – contestó.

–¿No quieres saber cuándo? – dijo Jason

–¿Cuándo voy a morir, espíritu? – Lecter preguntó en modo de juego.

El indicador se empezaba a mover con velocidad por las letras del tablero, a los tres les costaba trabajo seguir el puntero con su dedo índice.

–M
–A
–Ñ
–A
–N
–A

–Va a morirse de ganas por ver el disfraz de Melissa. – bromeó Freddy

–jaja que chistosito eres Freddy. Este juego ya me aburrió, ya me tengo que ir a mi casa. – Lecter quitó su dedo del tablero, se puso de pie y tomó sus cosas.

–¿Te asustaste tan rápido?

–Me molesta que se pongan de payasos – dijo enojado – aparte me compraron unos waffles y me están esperando en mi casa, no he comido nada.

–Yo también tengo hambre – dijo Jason – ¿me podrás llevar a mi casa?

–Está bien, vámonos ya.

Los dos tomaron sus cosas y salieron del cuarto de Freddy, que los estaba esperando en la puerta, bajaron las escaleras. Su mamá seguía en la cocina.



–¿Ya se van tus amigos Freddy?

–Si má, ya acabamos.


Parte 3 –  Aquí estoy.


Lecter llegó a su casa, abrió el portón y metió el coche. Tomó las llaves y se bajó del vehículo.

–Morir mañana, sí cómo no. Son sólo juegos absurdos.

Abrió la puerta de su casa, pasó por la sala.

–¿Dónde están estos waffles?

 Entró a la cocina, abrió el refri, y tomó un vaso de jugo de naranja, fresco. Eran las seis y cinco de la tarde, la luna se empezaba a ver por la ventana y la pregunta y la duda de que probablemente lo que pasó en casa de Freddy, no fue una broma.

La campana del hornito

–¡Por fin, estos delicioses waffles! Un poco de miel de maple.

Regresó con un plato y la miel. Se apoyó contra el marco de la pared, mientras comía su cena y la duda seguía en su cabeza. ¿Qué tal si lo que pasó en casa de Freddy no fue una broma? Tiene que ser una broma – Lecter pensaba –  Llamaré a Freddy para estar más seguro, alguien lo ha de haber hecho.


Le dio las últimas mordidas a su waffle y aventó el plato contra la mesa de la cocina y subió a su recámara, cansado del día, mañana sería Halloween y el no podría salir a ningún lado, porque sus papás se fueron de viaje todo el fin de semana. Le dejaron buena comida y unas cuantas golosinas para regalar, cuando llegaran los niños con sus disfraces a pedir dulces a la casa. Su casa estaba muy bien adornada de cosas de Halloween, parecía una casa embrujada, con telarañas en la arista del techo y pequeños Frankensteins que bailan al presionar un botón.

Los fanáticos padres de Lecter, aficionados al día de brujas, se fueron de viaje a Morelia a una celebración de culto con dedicación a los muertos. Tenían la creencia de que los malos espíritus se aparecían en ciertas épocas, cuando la luna aparecía completa en los cielos.

–Yo voy a morir viejo y gordo, no mañana. – decía Lecter mientras entraba a su recámara. La ventana de su cuarto estaba abierta, la cerró y le puso seguro. Se acostó en su cama, aventó los zapatos y le puso play a su walkman.

Se quedó dormido.

Abrió los ojos, el disco de su Cd WalkMan había acabado, eran las nueve treinta y cinco de la noche que marcaba el reloj digital que estaba en su escritorio y dibujaba los números en verde fosforescente y la ventana de su cuarto se encontraba abierta.



Un helado frió entró por su ventana, le acarició la espalda mientras el aire se filtraba por los tejidos del suéter de Lecter.

–Pero cerré la ventana y le puse seguro – se cuestionaba.

Se levantó a volver a cerrar su ventana, cuando se escuchó que su perro bajó las escaleras corriendo rápidamente, metiéndose al cuarto de Lecter.

–¿Qué estás haciendo aquí bonita? – Acarició a su perrita cuando recordó que sus papás antes de salir, la habían encerrado en la azotea y la puerta estaba con seguro.

–Alguien está adentro de la casa – dijo en voz alta.

Se escucharon pasos en la cocina, alguien estaba buscando algo.  Lecter ya no tenía el mismo aspecto de antes, se estaba empezando a poner pálido. La cabeza y la adrenalina, se aceleraba por el corazón. Empezó a respirar más de lo normal. Al parecer hay alguien en la casa, tomó un palo de hockey de su cuarto y salió de él.

Todas las luces de a casa se encontraban encendidas. Abría las puertas de los cuartos, y todas las luces y de los baños, encendidas.

–!Hey! ¿¡Quién está ahí!? – gritó Lecter hacía el interior de la casa.

Nadie contestó, abrió la puerta de la cocina, no había nadie, en la mesa de la cocina, estaban sus waffles y la caja rasguñada, como por garras de alguna bestia. Cerraron la puerta de atrás, Lecter volteo la cabeza y vio la silueta de una sombra, escapándose  a toda velocidad de lo poco que alcanzaba a percibir de la sien.

Salió de la cocina, y todas las luces estaban apagadas, prendió los interruptores del pasillo y de las escaleras a los cuartos, pero ninguno funcionaba. Estaba empezando a sudar frío de la frente. Subió por las escaleras y regresó a su cuarto. Las piernas le temblaban. La luz volvió y sólo los cuartos que estaban prendidos se quedaron así.

Desesperado, Lecter tomó el teléfono y le llamó a Freddy

–¿Hola?

–¿Lecter?

–Si, si si, me están pasando cosas muy raras.

–¿Qué tipo de cosas?

–Siento que hay alguien aquí en mi casa.

La línea se cortó, las luces se fueron otra vez. Lecter estaba aterrado, muriendo por dentro.

–¿Hola? ¿Freddy? – la linea se cortó, no se escuchaba ni el tono de línea.

Se quedó en su cama, con una cobija encima, pensando y aterrado. ¿Moriría hoy? No, eso no es posible, alguien movió el indicador de la Ouija. Jason o Freddy lo han de haber movido, por la puerta, vio como una sombra se extendía al interior de su cuarto, densa y llena de oscuridad. Una nube negra, había cubierto la luna, haciendo el cuarto de Lecter aún mas oscuro.

Las luces volvieron.

Tomó el telefono y le marcó a Freddy.

–¿Hola?

–¿Lecter? Otra vez tú ¿Estás jugando? ¿no te bastó con tu broma de hoy? Ya es muy tarde, ya me estaba durmiendo.

–¿De qué hablas?

–No te hagas, yo sé que tú moviste el indicador de la Ouija para espantar a Jason, pero no te funcionó.

–Yo no lo hice – contestó Lecter más asustado, la adrenalina subía por su cabeza y su corazón se aceleraba de la presión. Temblaba el teléfono de sus manos, no se podía contener.

–De seguro fue Jason, nos vemos mañana – Freddy colgó.


Lecter regresó a estar solo en su habitación y paralizado por el miedo y la increíble coincidencia de los actos, comenzó a dudar de sí mismo, sólo le quedaba marcar a Jason, pero el no sabía jugarlo, pensaba que todo era real. No era probable que Jason lo hubiera hecho, él estaba esperando que algo pasara y lo dejó pasar.

–La única persona que pudo haber sido, soy yo – se cuestionaba así mismo – no puedo morir y si me toca morir, al menos tengo hasta mañana para resolverlo. No puedo morir hoy. La Ouija dijo que mañana sería la hora – rompió en llanto.

Empezó a recordar que su familia creía en ese tipo de cosas. Lecter se empezaba a poner nervioso, las manos le sudaban y sentía que se asfixiaba ¿Habría secretos que sus papás no le habían contado? Que tal si tenemos algún tipo de maldición que no me han querido decir. ¿Por qué están pasando cosas así?

–¿Espíritu? ¡manifiéstate! – gritó en su cuarto – si quieres algo, ven de una vez por él.

Invocó al espíritu, la ventana se abrió de golpe y volteó de reojo a ver su reloj digital, que daba la hora en números fosforescentes, daban las once cincuenta y nueve de la noche.

Fue cuando recordó lo que la Ouija le advirtió.

–En un minuto, será mañana y estaré muerto – ¿Qué me pasa? Me siento débil – Un agudo dolor, le apareció en el lado izquierdo del pecho, se sentía mareado, las luces se fueron. La casa se quedó a oscuras.

Trató de ponerse de pie, dio unos pasos, pero el dolor le crujía fuertemente el pecho, las piernas le temblaban, dejó su cuerpo caer.

Doce de la noche.

–De haberme hecho caso a mí, no tendríamos que estar regresando a la casa.

–Vengo todo el camino diciéndote que lo siento – se disculpaba la mamá de Lecter con su marido mientras entraban por la puerta de la casa.

–Lecter, cariño, ya llegamos, pero nos vamos a volver a ir

–No hay luz – el papá de Lecter se dio cuenta.

–Ha de ser porque afuera hay un camión, parece que están arreglando el poste, no hay en toda la zona – se percató la mamá –Lecter no contesta.

–Ha de estar dormido. Ve al cuarto por las cosas, yo iré a la cocina por un café para el regreso – Entró a la cocina, todo estaba en orden e impecable. Virtio agua en la cafetera y fue por dos tazas.

Se escuchaba que alguien estaba buscando cosas en la parte de arriba.

–Ya las encontré – gritó la mamá – Las dejaste dónde te había dicho.

La mamá bajó  con mucha rapidez. – Ya las encontré – gritó.

–Toma, los puse en vasos desechables.

–¿Qué es?

–Café

escrito: @lemotiu
fotgrafía: @camilarevueltas















domingo, 26 de octubre de 2014

Odisea Espacial (capítulo final)

Odisea Espacial – Pistas



–En la soledad del infinito, en algún punto encontrarás que incluso llegando al extremo de un lado, seguirás desconociendo el otro lado del infinito. No se puede saber todo, incluso llegándolo a conocer, habrían cosas que faltarían de comprender y analizar. Al final, todo lo que vemos es real, pero nuestros pensamientos ¿no son reales? ¿Acaso no existen? Que no los podamos ver, no significa que no estén presentes. O se manifiestan de alguna otra forma, que no es como nosotros lo imaginamos.  Pero todo lo que pensamos, todo lo que soñamos, es lo que somos y lo que tratamos de ser a lo largo de nuestra vida.  Hay cientos de cosas más importantes y sólo le prestamos atención a las más superficiales. Pero todo está ahí, de alguna u otra forma.

–No lo entiendo.

–Jajá

–¿De qué te ríes? – Preguntó el hijo de Skyfall.

–De nada, lo que pasa es que el ser humano nunca lo ha entendido.

–¿Entonces para qué me lo dices?

–Tú fuiste quien preguntó.

–Lo sé, pero... no entiendo.

–Aún eres joven para comprender, ya lo harás.

–Mejor cuéntame otra cosa.

–¿Qué quieres que te cuente?

–Cuéntame como conociste a mamá – preguntó su hijo.

–Pero es la última y te vas a dormir ¿Lo prometes?

–Si, lo prometo – Skyfall lo arropó y se sentó a un costado de la cama.

–Hace mucho tiempo, antes de ser Capitán, conocí a un mercenario, su nombre era Jerry. Realizaba pequeñas misiones a otros planetas en busca de objetos valiosos para comerciar. Afortunadamente, estaba en el lugar correcto para rescatarlo. Los dos éramos muy jóvenes, nos parecíamos mucho, pero nuestras metas eran diferentes. Con el tiempo y trabajo, formamos una red de distribución de artículos valiosos, como transformadores o cuarzos. Empezábamos a ganar tanto dinero, que no sabíamos que hacer con él, así que una parte la designamos a nuestros gastos personales y otra parte la destinamos a la construcción de ésta casa, dónde vivimos. Aquí, en la Luna. Y en uno de mis viajes a la Luna, conocí a tu madre. Ella nació aquí, su familia fue de las primeras generaciones en habitar la Luna. Después, me introdujeron a la flota y empecé mis servicios como capitán de la flota interestelar y dejé de ver a tu madre por un largo tiempo. Jerry y yo acordamos, que si algún día las cosas se ponían peligrosas, tendríamos un plan de escape. Desafortunadamente, en una misión que tuve, me asignaron a buscar a un Ohm.

–¡Un Ohm! – exclamó asustado su hijo.

–Se llamaba Odiseo, y me enseñó muchas cosas, muchas cosas que cuando me las enseñó, no sabía lo que significaba, pero él me dio un propósito, algo por lo que luchar. Tuve que huir de la flota, porque sino me iban a realizar estudios, para sacar toda la información que Odiseo me había dado.

–¿Y eso que fue?

–Odiseo me enseñó que todo está unido y que todas las decisiones que tomes van a repercutir en tu vida. Me enseñó que las mentes que piensan igual, están destinadas a encontrarse y trabajar en equipo para un mismo fin y muchas cosas que no entenderías, estás demasiado pequeño para entenderlo, pero lo vas a entender.

–¿Cómo sabes?

–Porque así será tu destino, pero eso es todo por hoy, es hora de dormir – Skyfall se levantó de la cama y le dio un beso a su hijo en la frente – Que descanses – Skyfall apagó las luces de la recámara y se fue.


"Vivimos en un mundo, en una misma realidad y eso es todo lo que vemos, todas las formas de vida que habitan el universo, tienen los mismos métodos de aprendizaje, la consciencia es la misma en todas ellas.
Llegamos a la realidad sin que lo pidamos y estamos aquí por alguna razón, estamos para cumplir el propósito de nuestras vidas pasadas y no cometer los mismos errores. Aprender de ellos y superarlos. Algunos de nosotros somos escogidos para realizar ciertas actividades y sin darnos cuenta, somos llamados a entrar y a profundizar en ellas. Sin embargo, no todos son capaces de ver y no tienes porque sentirte mal al respecto. Nuestra especie, el ser humano, es una especie, que su único límite es uno mismo. Sin embargo, no todos pueden entender el potencial, ni su asombrosa naturaleza, porque toda su vida, han crecido viendo la realidad como es y no como en realidad es.
El trabajo en equipo, es la única manera para progresar y aquellos que no lo hagan o no se adapten a los cambios, serán rechazados inútiles, no te preocupes, todo saldrá bien, algún día lo vas a entender, pero tienes que seguir las pistas"




domingo, 12 de octubre de 2014

Odisea Espacial (Capítulo 10)

Odiseo Espacial – La Despedida




– ¿Neróvica? ¿Ohm? ¿Dónde están? ¿Dónde estoy? Otra vez he llegado aquí, mis pensamientos, no siento mi cuerpo, creo que no tengo cuerpo – se cuestionaba el capitán Skyfall – Aquí está todo lo que necesito saber de la vida, pero me da miedo lo que pueda encontrar. Todo esto que nos ha enseñado el Ohm, es algo increíble. Enfrenté la muerte y sigo vivo, sigo aquí.

–Hola – Dijo una voz en el fondo del espacio dónde se encontraba el capitán.

–¿Odiseo, eres tú? – preguntó el capitán.

El espacio se quedó en silencio.

Skyfall – Tú no lo sabes, pero nuestro destino fue encontrarnos, tú me tenías que encontrar  – dijo Odiseo

–Ese soy yo ¿Odiseo, eres tú? – preguntó por segunda vez Skyfall.

–Soy yo, Odiseo.

–¿Cómo sabes dónde estoy? – cuestionaba el Capitan

–Ese es el problema, yo soy un Ohm, viajero del tiempo, esa es mi misión, recorrer la Galaxia en busca de más respuestas. Por mala suerte, mi muerte ha llegado.

–¿Tu muerte? – Preguntó el capitán

–Mi hora de morir es justo aquí, justo ahora.

–¿Cómo? ¿Vienes y me enseñas el universo y el cosmos y los secretos de la vida para luego irte?

–No me voy a ir, la muerte. Lo has visto, es el principio de todo. Para que exista la vida, tiene que existir la muerte. Y me alegra salir de la vida y reunirme por fin con mis seres queridos que no veo años luces de está dimensión.

–¿Qué fue todo esto Odiseo? ¿Qué fue todo esto que me enseñaste?

–Probablemente todavía no entiendas muchas cosas de las que hablé, pero de algo tienes que estar seguro y eso es en el poder de la consciencia.

–Lo sé, lo pude apreciar. Todas las civilizaciones funcionan igual y así se mantienen, bajo otro tipo de reglas.

–Algo así – repuso Odiseo.

–¿Cuál es el sentido de esto? – preguntó el capitán – ¿Neróvica está aquí? ¿Nos puede escuchar?

–Neróvica viene en camino a salvarte.

–¿A salvarme? ¿Salvarme de qué?

–Los viajes en el tiempo han acabado, capitán. Hemos regresado a dónde nos encontramos. La cápsula de escape. Estamos perdidos, en el espacio, flotando. Mi cuerpo está a lado del tuyo y nos une mi esfera. Gracias a ella, pudiste acceder a mi mente y yo utilicé tu mente para enseñarte lo que tienes que aprender.

–¿Qué tenía que aprender?

–Hace 33 años, de éste año, estaba viajando en mi nave con mi equipo, nuestra misión era encontrar el patrón en común con todas las civilizaciones para determinar el factor de la evolución. Este trabajo era uno de los más importantes de nuestra civilización. Con estos hallazgos podríamos encontrar la raíz de formar una sociedad perfecta, sin enfermedades, sin trastornos. La vida más pura entre la armonía y la vida. En uno de estos viajes me encontré con un capitán muy parecido a ti. Tu hijo.

–¿Mi hijo? – se quedó sorprendido el capitán.

–No te preocupes, viejo amigo. Me he encontrado con tus reencarnaciones y las dos son casi idénticas. Pero el tiempo se nos acaba. Es hora de partir. No te preocupes de nada, todo va a salir bien. El futuro ya está escrito y nada ni nadie lo va a poder cambiar.

–¿Odiseo? ¿Sigues aquí? ¿Odiseo?



–Es hora de despertar capitán, despierta. despierta.

–Despierta por favor – le decía Neróvica, mientras el Capitán Skyfall se encontraba inconsciente, en la cápsula de escape – Despierta por favor – Neróvica lloraba.

El capitán poco a poco abrió los ojos, y la pudo ver. Neróvica. Ella sonrió al verlo abrir los ojos. Estaba llorando de felicidad al ver que no estaba muerto.

–¿Neróvica? ¿Qué pasó? ¿Por qué lloras?

–Todos pensábamos que estabas muerto, vine a buscarte, te encerraste en ésta cápsula de escape y creo que gracias a eso sobreviviste – le contaba Neróvica.

–Pero no es posible, el Ohm, tú y yo viajamos por el tiempo, fuimos a varias épocas.

–¿De qué estás hablando? – contestó Neróvica muy confundida.

–Tú estabas ahí, viajamos por el tiempo – el capitán empezó a ver a todos lados, se encontraba en la cápsula de escape y a lado de él estaba el Ohm.  Se le quedó viendo.

Skyfall ¿Estás bien? – le preguntó Neróvica al verlo con los ojos desviados, viendo al Ohm en silencio. Se acercó al Ohm y le sintió el pulso. El Ohm, se encontraba muerto.

Hubo un minuto de silencio. Al parecer, Skyfall estaba tratando de descifrar lo que había pasado. Había vuelto del tiempo y Neróvica no tenía idea de lo que había pasado.

Una nave de caza recompensas apareció y Neróvica a lo lejos pudo observar que estos se adentraban a su nave, del otro lado de la cápsula de escape.

–Tenemos que salir de aquí – sugirió Neróvica – hay caza recompensas, han inmovilizado el Falcon B-13 en el que vine a buscarte.

–No es posible – dijo el capitán – Hay que escondernos, es la mejor solución, no podremos escapar y menos en ésta lata.

–Hay que apresurarnos, ahí vienen – Neróvica volteó a ver al capitán, agradecida con la vida, de que todavía estuviera vivo, pero no le quitaba la preocupación, los caza recompensas se acercaban rápidamente a la cápsula de escape.

–En ésta cápsula de escape, no nos vamos a poder esconder, hay que salir de aquí y escondernos en los meteoritos que están cerca – sugirió el capitán Skyfall

Los dos salieron de la cápsula, por un lado que los caza recompensas no tenían visión, se deslizaban a través del espacio con sus trajes espaciales.

La nave de los caza recompensas se detuvo enfrente de la capsula de escape, los intercomunicadores de las naves se abrieron, nadie respondió en la cápsula.

–Hay que acercarnos a la nave de los caza recompensas, entre más cerca estemos, menos se van a dar cuenta de que estamos ahí – dijo el capitán.

–Eso es una locura, nos van a matar.

–Es una locura, y por lo que es, estoy seguro de que va a funcionar.

Neróvica y Skyfall se acercaron lo más que pudieron a la nave de los caza recompensas, observando como se enfurecían. Los caza recompensas entraron a la cápsula de escape, pasaron unos minutos y un grito estremecedor salió de ahí.

–BÚSQUENLOS, SE HAN DE ESTAR ESCONDIENDO

Salieron de la cápsula de escape a buscarlos alrededor de la cápsula de escape.

–Se se señor, lo sentimos, pero aquí no hay nadie.

–AAAAAHH MALDITOS INCOMPETENTES, LLEGAMOS TARDE, EL PROFETA LO ADVIRTIÓ, MALDITO ODISEO ¡MALDITO SEAS!

Los cazarecompensas volvieron a su nave, con las manos vacías.

–¿Quién es ese tal Odiseo? – Preguntó Neróvica, mientras los caza recompensas abandonaban el lugar.

El capitán Skyfall suspiró.

–Es un viejo amigo – contestó.

De la nada, una nave de la Federación apareció en el lugar, venía a velocidad luz. No era cualquier nave, era una del Congreso. Dónde los más altos políticos se desplazaban por la Galaxia.

Skyfall y Neróvica salieron detrás de los meteoros flotando, un rayo violeta, los tomó y los llevó al interior de la nave. Después de un rato, lograron entrar a la nave, los altos niveles de poder se quedaron observándolos y les dieron la bienvenida.

–Bienvenidos, sean – dijo Tempo, el patriarca de la Federación, la representación del cosmos, para los humanos en la Tierra, una figura divina.

–Gracias – contestaron los dos.

Skyfall ¿Se encuentra usted bien? – preguntó Tempo, con una sonrisa que delataba algo de conocimiento de lo que había pasado.

–Me siento un poco mareado, he estado dormido mucho tiempo, no sé lo que haya pasado en este tiempo ¿De qué me perdí? ¿A qué se debe este honor, su divina excelencia? – contestó Skyfall.

–Descansa muchacho, ahora vamos a casa, ya habrá tiempo para platicar.

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domingo, 5 de octubre de 2014

Odisea Espacial (capitulo 9)

Odisea Espacial – Regreso a Casa


–¿Qué? ¿Dónde estamos?

–Estamos en las calles de una plaza popular, es el año 2014, para ser exactos – respondió Odiseo.

–¿Qué hay de especial en éste año?

–El avance, voltea a tu alrededor. La sociedad está destruida.

–¿A qué te refieres si todo está en paz? Todos ríen, aquí todos están felices.

–Eso es lo de menos ¿En dónde ha quedado la consciencia? Aquí ya no se ve mas.

–¿La consciencia?

–Tú eres de otro momento, pero tus orígenes vienen de este tiempo. Aquí tus antiguas generaciones empezaban a crear lo que tu conoces como las pantallas táctiles e inteligentes, toda la tecnología. Con una única diferencia

–¿Cuál? – preguntaba Neróvica.

–Qué en su tiempo ya se sabe a donde pertenece cada persona y a lo que se va a dedicar durante toda su vida.

–¿Eso afectaría en algo?

–Simplemente el progreso – le contestó Odiseo – Es la forma en la que la sociedad avanza con rapidez, saber que es lo que quiere ser.

–Si, eso si lo sé, toda mi vida he crecido de esa forma, desde pequeño – anunció el capitán.

–Y también mi padre me lo enseñó así – Le contestó Odiseo – En un tono que reflejaba nostalgia, tristeza, alegría y emoción.

–¿Te sientes bien Odiseo? – Le preguntó Skyfall

–Si, si, todo está en cosmos.

Mientras tanto en el CNI (centro de inteligencia nacional) las alarmas satelitales empezaban a sonar, en el año 2014 avisando a los altos superiores que la misma energía detectada hace 13 años atrás, volvió aparecer.

–¡Volvió la energía! ¡hemos vuelto a capturar la misma energía de hace 13 años!

–Notifiquen al presidente ¿Braulio sigue en operaciones?

–Ya se le está avisando al presidente...

–Notifiquen a Braulio.

Nerovica, el Ohm y el capitán caminaban por la ciudad, observando a su alrededor el cambio de 13 años en un abrir y cerrar de ojos.

–¿Qué notan 13 años más tarde? – Les preguntó Odiseo

–Todos tienen demasiada prisa, no hay tranquilidad.

–13 años más tarde lograron explotar mejor las señales y pasar información por el aire.  Las señales y frecuencias.

–¿Y esto que tiene que ver con que todo esté destruido? – Preguntó Nerovica

–En este año la revolución tecnológica apenas empieza, y 10 años más tarde se pone mejor. Este periodo en especial es afectado por muchas razones. La sociedad está destruida, con tanto egoísmo, nadie se toma el tiempo de pensar las cosas. Aquí nadie es libre. Creen que lo son. Pero están amarrados a un sin fin de traumas y atrapados en su misma soledad. Eso mismo que protegen para no quedarse solos, es lo primero que pierden. La colaboración es la clave del avance. El humano a utilizado bien éstas herramientas para encontrar respuestas a su camino. Las civilizaciones siempre progresarán, siempre y cuando sus individuos se organicen para un bien en común.

Se encontraba en su casa, cuando el CNI lo notificó.

Su iPhone 6 empezaba a sonar.

Braulio se encontraba afeitando la barba, recordando viejos tiempos.

–Braulio, se ha detectado la misma energía hace unos instantes en el mismo lugar de hace 13 años, te enviamos lo que tienes que hacer, éxito agente.

Los ojos de Braulio se iluminaron de dudas, alegría, tristeza. Por fin, el caso que lo hizo enloquecer, volvió aparecer en el mismo lugar, 13 años más tarde. Se apresuró a cambiarse y salió corriendo de su casa.

–Malditos infelices, ahora si no se me van a escapar – murmuraba Braulio mientras arrancaba el coche.

Paseando por la Condesa, Odiseo les seguía explicando.

–El universo y la mente, es la misma. Y todas las mentes están conectadas entre todas. Tus pensamientos, se verán reflejados en tu vida diaria, así como los pensamientos que no tienes. Las grandes mentes, son capaces de llegar al núcleo de la mente y de esa manera se puede conectar con todas las criaturas existentes, ya que todas las criaturas del Universo, pertenecen a naturalezas semejantes, las cuales las rigen las mismas condiciones de adaptación y evolución. La mente, se puede juntar con otras mentes de la misma naturaleza y si esas mentes se unen, están destinadas a colaborar por siempre. Por una meta en común, una misión que parte de las creencias de la mente y la fe en el Universo, la fe en el tiempo y su fuerza transformadora. Todo parte del origen, la mente.

Braulio se acercaba al lugar mientras pensaba en su vida, en su motivo de vida. Si era correcto seguir matando tantas personas, por dinero. Aunque le daba todo lo que él necesitaba, nada lo hacía feliz. Todo le resultaba falso o aburrido. Pensaba en su propia muerte. No tenía a dónde ir, ni amigos, nunca los necesitó.

–Hay que hacer las cosas en las que uno es bueno – Braulio sacó de su boca esa última frase como reflexión final a todos sus desordenados pensamientos.

Ya faltaba poco para que Braulio llegara a la zona y empezar a reconocer los rostros que el centro nacional de inteligencia le mandó a su dispositivo móvil. Mientras Odiseo seguía explicando.

–Existen diferentes universos, nosotros podemos acceder naturalmente a dos de ellos, el universo que vemos y el universo que está en nuestro interior, donde se encuentran todas las respuestas a nuestras preguntas. El alma y el cuerpo, son dos cosas diferentes. La mente es lo más poderoso que hay, sin ella, el cuerpo no serviría de nada. Lo que vemos aquí – explicaba Odiseo – no son personas, son universos completamente diferentes y lo que nosotros vemos, son sus cuerpos caminar. Estos individuos no entienden todavía que lo que son, es una invención para poder estructurar su visión de la realidad, cuando en realidad es la consciencia la que domina todas estas actividades, su mente piensa las acciones y el cuerpo es la herramienta para llevar acabo los pensamientos y traerlos de alguna forma a esta realidad. No es hasta que la mente se desprende del cuerpo para poder entender todo esto que les estoy diciendo.

Braulio llegaba al lugar gracias al gps de su celular, los había encontrado, estaban justo enfrente de él, caminando, platicando tranquilamente. Parecía que estaban turisteando o algo así. Braulio desenfundó una pistola eléctrica para capturar a los tres sospechosos.

–Hay muchos misterios, en el universo – les decía Odiseo – ni siquiera los Ohms lo conocemos todo, pero conocemos muchos elementos de las galaxias, por ejemplo; Esta esfera que nos permite viajar por el tiempo. Pero es hora ya de volver. No sirve que sepan todas estás cosas, su raza algún día los va a descubrir. Están destinados a descubrir la verdad. Así lo han hecho las grandes civilizaciones que han existido y existen en el Universo.

Braulio tomó del hombro a el Ohm, sujetándolo con fuerza, listo para darle con su pistola eléctrica y derribarlo.

Demasiado tarde.

El Ohm giró la esfera justo en el momento en el que Braulio lo tomaba del hombro, un halo de luces apareció rodeando a los cuatro. Nerovica, el capitán Skyfall y el Ohm se desprendieron del cuerpo que habitaban. Braulio se quedó paralizado, el tiempo se detuvo a su alrededor.



Las personas que estaba buscando, habían desaparecido otra vez. Braulio volteó para todos lados. El tiempo se había detenido. Estaba en la Tierra, pero atrás de él, vio algo que le petrificó el alma.

Su mamá lo estaba viendo, sonriendo. Del otro lado de la calle, ella estaba ahí. Viéndolo con alegría.
Braulio se empezó a sentir demasiado feliz, una felicidad casi imposible de lograr. Volvió a sentir tranquilidad.

El halo de luz de la esfera Ohm desapareció y Braulio volvió a la realidad. Las personas seguían moviéndose como si nada hubiera pasado, pero su madre ya no estaba. También había desaparecido.

El tiempo volvió a la normalidad.

–Me estoy volviendo cada vez más loco – Braulio estaba sudando frío, no sabía lo que le estaba pasando, se sentía confundido y solo. Una tristeza sin explicación le recorrió el cuerpo – ¿Cómo es posible? – Se preguntaba mientras regresaba a su coche. Abrió la puerta y se metió en él. Observaba el volante, negro. En la guantera, se encontraban sus guantes de piel negra y su Desert Eagle y una pequeña magnum. Les pasó la mano encima, acariciándolas, sintiendo el frío del metal de las armas, la textura del asiento del coche. Empezó a repasar su vida y todo lo que había logrado con tantas muertes en sus manos y sus armas con las que quitó demasiadas para contarlas.

Una lágrima brotó de su ojo, resbalando por su mejilla, hasta caer en su muslo. Lentamente.

Braulio tomó la magnifica Desert Eagle que lo había acompañado desde que salió de Cuba, la besó de la cámara de balas y lentamente la llevo hasta su sien. Apretó la automática contra su cabeza, mientras inhalaba y exhalaba con lentitud. El momento de su muerte había llegado. Braulio se despidió de sus pertenencias. – Sé lo que vi y creo que sé hacia dónde voy – Braulio afirmó mientras apretaba la boca, la nariz y los ojos.

Braulio jaló del gatillo y se hizo pedazos.

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Escrito: lemotiu
Fotografía: CamilaRevueltas







domingo, 28 de septiembre de 2014

Odisea Espacial (capítulo 8)

Odisea Espacial - La ilustración.



Año 2014
Ciudad: México.

Braulio se lavaba la cara en su nuevo departamento en Satélite. En el trabajo le estaba yendo muy bien. No había persona capaz de oponerse a su frialdad y su manera de asesinar personas.

–¡Diablos! me corté – anunció Braulio mientras se afeitaba la barba y el bigote – Maldita sea ¿Qué sentido tiene que siga haciendo mi trabajo? Si ya tengo todo lo que he querido en esta vida – Braulio se puso a pensar – Me acuerdo cuando era pequeño y veía películas de acción y de Gangsters que subieron al poder por medio de corrupción y violencia, esos capos lo tenían todo, dinero, mujeres, atención. Siempre acababan muertos por su propio gobierno al cual defraudaban. Por suerte aprendí de ellos y trabajo para el gobierno y su nueva división del CNI. ¡Vaya que como avanza la tecnología! ¿Qué es todo esto del internet? Las ondas de Wi fi y bluetooth. Patrañas, yo no necesito tecnología para vivir feliz. No necesito personas para ser feliz, yo solo puedo serlo sin la ayuda de alguien más. Tal vez es momento de encontrar una mujer y retirarme del negocio – Braulio entonces recordó a su antiguo amor de Cuba, Melissa, la mujer que le rompió el corazón – ¡NOOO! ¡A LA MIERDA LAS MUJERES! – Braulio gritó con enojo y furia aventando el vaso de agua con el que remojaba su rastrillo estrellándose y explotando en todas direcciones. Se miró al espejo, viendo su cabeza, calva, su cara sin mucha expresión, quedándose perdido en el reflejo de sus ojos – ¿Quién soy? – se preguntaba – ¿Qué es todo esto? ¿Porqué no puedo ser feliz? – viéndose al espejo mientras una lagrima le escurría del ojo – ¿Porqué no puedo ser feliz con otras personas?

Tanto dolor se le juntó a Braulio y sus recuerdos en Cuba. Recordaba cuando era niño y su mamá era golpeada por sus jefes del trabajo, su madre, una prostituta que lo único que quería era que su hijo, fuera exitoso y saliera de su país en busca de una vida mejor.

–Braulio, mi vida, el mundo es cruel, pero tienes que ser fuerte, tienes que seguir adelante. Tienes que salir de aquí. – Su madre le decía – No tengas miedo al fracaso, no tengas miedo de nada. No habrá peor pesadilla que ésta en la que estamos viviendo.

La madre de Braulio una prostituta atractiva de Cuba que lo poco que le dejaban sus jefes, lo invertía o lo guardaba con un amigo suyo, con el plan de que en el futuro, los ayudara a escapar de su país. Constantemente Braulio sufría la humillación de soportar cómo los jefes golpeaban a su madre por una cantidad mínima de dinero que ella escondía para darle unos cuántos lujos a su hijo. Y el veía los azotes y las caras de furia de esas personas que golpeaban a su madre sin el mayor remordimiento, sus ojos ardían con el sonido de los azotes de furia y frustración de no poder hacer nada.

Su madre murió cuando el tenía 15 años.

El sabía que algún día iba a regresar con su madre, después de la vida, así iba a ser. Regresaría de la vida y se juntaría con su madre en la muerte, como una persona exitosa, con una buena familia y un buen nivel de vida. Pero el trabajo de Braulio fue en decadencia por sus acciones que lo quitaron del camino y le quitaron su esencia humana.

Tomó una escopeta a escondidas de una cantina de licores rancios y se la llevó a dónde dormía, un pequeño cuarto oscuro, de ladrillos grises y cemento sin despuntar, con olores a orines y a borracho de vecindad.

Se quedó esperando el momento de atacar

–BRAAAULIO ¿DÓNDE ESTÁ ESE MUCHACHO HIJO DE PUTA? – Gritó uno de los jefes de su madre, con el que Braulio se quedó en servicio –  ¿Dónde estás muchacho? ¿o vas a querer que te pase lo que le pasó a tu madre por no hacer bien su trabajo?

Braulio con todo el enojo del mundo y rechinando los dientes y con el ceño fundido tomó la escopeta y la levantó.

–Aquí estoy, hijo de puta – Braulio anunciaba mientras su dedo indice se deslizaba por el delicado gatillo de la escopeta.



Un fuerte boom y el cuerpo de su patrón salió disparado, destrozándole el vientre y los huesos. Braulio mató a uno de los agresores de su madre.

–NOS ATACAN LOS COLOMBIANOS – gritó el segundo jefe que se encontraba en otro cuarto de la habitación, no tenía idea que no eran los colombianos, si no el mismísimo Braulio, un chamaco timido nacido de una prostituta, sin objetivos ni metas en la vida.

Braulio se quedó en shock viendo el cuerpo mutilado por la escopeta. La adrenalina se disparó de su torrente sanguíneo. Había perdido la noción de la realidad, su corazón bombeaba con fuerza, las pupilas se le dilataban, casi se desmaya, pero algo en su cabeza lo hizo reaccionar.

–Braulio ¿Qué estás haciendo con esa escopeta?

Braulio estiró el cargador de la escopeta hacia arriba y tiró con fuerza hacía abajo. Así es, la escopeta estaba otra vez cargada y lista para volver a matar.

Apuntó a la dirección del segundo jefe levemente, cerró los ojos.

–¿Braulio? ¡No por favor!

Braulio levanto la mirada un poco hacía arriba, el patrón pudo observar como las pupilas se le ponían en blanco, mientras intentaba la manera de buscar escondite, pero no lo había, pudo ver los ojos de Braulio, como si estuviera poseído por la maldad y el diablo mismo. Sonrió levemente, mientras un escalofrío de libertad le recorría el cuerpo.

Ese mismo día, otra persona nació. La frialdad, el enojo, la frustración del poder y sentir el poder mismo de quitarle la vida a alguien lo hizo entender el mundo y fue la motivación necesaria para salir de su país en busca de oportunidades. México era el país que lo necesitaba.

Braulio disparó el gatillo y reaccionó.

Se volvió a encontrar él mismo, viéndose en el espejo, mientras se afeitaba la barba y veía el ligero corte que se hizo.



–¡CARAJO, CARAJO! – empezó a golpear el lavabo con sus manos en forma de puño. – Empezó a pensar – Alguien tiene que matar a todos esos hijos de puta que hacen el mal. Ese alguien tengo que ser yo.

Braulio recordaba a su madre y las últimas palabras que le dijo. Nos volveremos a ver después de la vida, hijo mío, no te preocupes por la muerte, nos volveremos a encontrar.

Fue en ese mismo instante que recordó lo que le había pasado hace trece años. Cuando tres personas desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.

Lo curioso de las tres personas que desaparecieron de su vista, ese mismo día, fue que las volvieron a encontrar. En realidad las personas que desaparecieron de la vista de Braulio, volvieron aparecer en lugares completamente diferentes. Fue aquí cuando Braulio empezó a enloquecer de verdad.

Así es, los cuerpos que usaron Nerovica, el Ohm y el capitán, los volvieron a encontrar. Se habían teleporteado a otra parte. El gobierno mexicano capturó a estas personas interrogándolas hasta el cansancio, ninguna de las 3 personas sabía lo que había pasado.

Los tres, que fueron interrogados en cuartos totalmente diferentes, mencionaron el mismo testimonio.

"Me encontraba yendo al trabajo, cuando mi mente voló libre de mi cuerpo"

"Estaba paseando a mi perro, cuando me encontraba en otro lugar, todo era tranquilidad"

"Estaba llegando a mi casa cuando me dormí y volví a despertar y me encontraba otra vez aquí"

Estas personas no sabían que les había pasado, el único fenómeno visible, fue que estaban en un punto y volvieron aparecer en dónde se encontraban.

Los científicos tuvieron en mente, la posibilidad de que viajaron en el tiempo y una fuerza responsable la que los sacó de la tercera dimensión, haciendo que la paradoja de continuidad de tiempo y espacio siguiera su curso.

Pero no había pruebas para demostrar tal cosa.

Braulio se había obsesionado tanto por este caso a un grado que había perdido el cabello. ¿Será posible viajar en el tiempo? O son espíritus que habitan entre nosotros en otra dimensión – Braulio se cuestionaba.

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Escrito: @LeMotiu
Fotografía: @CamilaRevueltas





martes, 23 de septiembre de 2014

Odisea Espacial (capitulo 6)

Odisea Espacial – Braulio.


Dos cuerpos se encontraban en una ligera cama con colchas y sabanas aterciopeladas de color gris, un hombre y una mujer, se encontraban desnudos en algún departamento.
El hombre se despertó y se quedó contemplando el cuerpo de la mujer. Seguía dormida. El se acercó a ella y le quitó las cobijas de encima, descubriendo su senos. Su vestido, estaba tirado a lado de la cama, junto con sus tacones y su ropa interior.

La mujer sintió el frío entrar a su cuerpo, haciendo que reaccionara y poco a poco empezó abrir los ojos.

–Estás bien – Le preguntó

–Si ¿En dónde estoy?

–No finjas, que ayer en el antro estabas consciente y accediste a venir a mi departamento.

–¿Braulio?

–Así es, y voy a necesitar que me hagas un favor – le dijo Braulio – Necesito que dejes mi departamento ahorita mismo.

–Qu

Braulio desenfundó su Desert Eagle una hermosa automática y le apuntó a la cabeza.

–Necesito que dejes mi departamento, ahorita mismo.

–Voy a llamar a la Policía.

–JAJAJÁ Yo soy la Policía niña.

La pobre mujer salió de la cama y se fue casi desnuda tropezándose en todas partes. Braulio aventó la automática a la cama.



–¿Saben lo bueno de las mujeres hermosas? Lo único bueno es eso.

Braulio se metió a dar un baño, en su bañera hecha de cristal arquitectónico y al salir, se empezó a vestir para el trabajo.

–Otra día más en esta ciudad, vaya, vaya, vaya México, Distrito Federal – Lo decía mientras hacia el nudo de su corbata negra – ¿Qué es esto? Esto no es un buen nudo. Un nudo de corbata tiene que tener carácter, si no queda bien, hay que hacerlo demasiadas veces hasta que uno quede contento con el resultado, es mi etiqueta. Es como las demás personas me van a ver y me van a recordar. Eso es muy importante, quiero que me recuerden hasta el último detalle.

Ahí estaba Braulio, a costas de la ventana de su lujoso departamento en Santa Fe, viendo la ciudad, petrificado observando el movimiento y el ruido, mientras se concentraba en que el nudo de su corbata quedara perfecto.

Pasamos por aquí, acomodamos, un poco y estiramos. ¡Listo!

–¿Saben? Les contaré algo de mí, mi nombre es Braulio, me escapé de Cuba y vine a parar en la hermosa y atascada ciudad de México. Se preguntaran como un simple cubano como yo ha podido pagarse un lujoso departamento en Santa Fe ¿Saben? No sé si exista un Dios, no sé que haya más allá de la muerte, pero mientras esté vivo haré lo necesario.

Mientras recogía las llaves de su Mercedes Benz clase CLA que se encontraban en la mesa del comedor.

Cerró su departamento y le puso clave. Picó el botón del ascensor. Así es, Braulio vivía en el Pent House.

–Hay una frase que dice "ama tu trabajo y ganaras mucho dinero" jajajá ¿Qué tan cierto será? Lo cierto es que amo mi trabajo. Y puedo presumir que soy el mejor haciéndolo.

El ascensor llegó al sótano donde lo estaba esperando su hermoso Mercedes plateado.

Un mensaje desconocido llegó a su iPhone.

–ok ok, entendido – Braulio respondió. – Ahorita mismo voy para allá ¿Saben? en Cuba he visto cosas, he vivido en la inhumanidad, he visto la inhumanidad ¿y saben? Aquí en México es diferente. ¿Qué es lo que está bien y lo que está mal? Hay algún parámetro para calificar las cosas como buenas o malas ¿Acaso es la moral? ¿Por qué si nos vamos a la India, según lo que he escuchado, es que ahí los hombres apedrean a las mujeres hasta morir. Pero en este país si haces eso, te meten a la cárcel. En algunas partes del mundo lo correcto, es lo incorrecto y en otras partes del mundo es al revés ¿Qué diablos? Ahora entiendo que hayan tantos informes de suicidios al año y no los culpo por suicidarse. Con tanta corrupción, con tanta confusión ¿Qué se puede esperar de esas almas que no pueden con el cambio? Lo único seguro es que todos nos vamos a morir, uno no decide cuando. ¿Qué? ¿Dónde dejé mi Desert Eagle? Maldita sea ¡MALDITA PUTA! La dejé en el departamento. Maldita sea, ¿Saben? Algo que he descubierto a mis 25 años de edad, es que existen dos tipos de hombres. Los que hacen las cosas y los que ven a otros hacer las cosas. Es muy curioso, porque yo amo mi trabajo y por suerte tengo armas y pistolas por todas partes. Aquí en mi Mercedes cargo con tres. Mis preciosas niñas.

Braulio abrió la guantera de manos y tomó una magnum nueve milímetros. De la misma guantera, recogió unos delicados guantes de piel negra, que se ajustó entre las manos.

–¿Saben? Qué es todo esto de la sociedad, ¿Qué es la sociedad? Porque las personas siguen a todo esto de la sociedad, van caminando por el mundo viviendo en un escenario que se repite una y otra vez sin preguntarse de su existencia y preguntándose a su paso puras cosas estúpidas que no tienen mucha importancia. Todos se preocupan del prestigio social jajajaja año 2001 yo creo que esta sociedad ya está destruida. La hipocresía y la falsedad de los padres y la hipocresía y falsedad de los hijos ¿Cuántos años faltaran para que los hilos de la moral y de los valores se desvanezcan? A la mierda todos ellos, a la mierda.

Braulio por fin llegó al lugar, un pasillo profundo y oscuro, con las paredes llenas de graffiti, al final se encontraba una portezuela, ahí se encontraba la lavandería, algo vieja y escondida. Braulio bajó su nueve milímetros y la metió a su saco.



–A mis 20 años me identificaron trastorno de bipolaridad y ¿saben? jajaja no me importa, si no fuera por la vocecita de mi cabeza, ahorita seguiría en cuba lavando platos y limpiándole la mierda a alguien más. Por lo menos aquí me dan lo necesario – Braulio debrayaba – Yo hubiera sido de aquellos que se hubieran suicidado al enterarse como se maneja la sociedad. Como se maneja el mundo, como se maneja el poder. Las personas que tienen poder, cualquier tipo de poder, propietarios, millonarios, políticos o simplemente ser padre, ser madre, inclusive profesor de secundaria, preparatoria o universidad, algún pedacito de poder que se les otorgue. Los destruye por dentro, los ciega de lo que es el mundo. Creen que porque tienen poder, tienen derecho de hacer que los demás se inclinen y reverencien ante ellos. La gente se mata por el poder. jajaja ¿injusticia? Yo lo llamaría naturaleza humana. Si no sería un cubano más, un cubano por el cuál nadie daría ni un céntimo. Pero mi posición me la he ganado con esfuerzo y lo que me ha costado, me ha costado, con sus sacrificios y libertades – Braulio justificaba sus acciones.

–A la mierda todo eso, a la mierda las personas, a la mierda la vida.

Braulio tocó la puerta de la lavandería, mientras ajustaba el silenciador y se la colocaba a su nueve milímetros. Una magnifica pistola plateada. Con mango fuerte y gatillo suave, de esos que disparan con tan sólo poner el dedo encima.

Una señora se asomó por la ventana de la puerta.

–Buenas tardes, quiero lavar mi ropa – dijo Braulio, sin miedo, sin prisa, sin ansiedad, tranquilo como el agua.

–Ya cerramos joven, vuelva mañana.

–Braulio apunto en un abrir y cerrar de ojos la nueve milímetros con el silenciador a la frente de la pobre mujer. Sin titubear dos veces tiró del gatillo.

La mujer cayó al suelo con la bala entre la sien y Braulio entró en la lavandería, abrió una cortina que daba hacia las máquinas de lavado, y caminó despacio hasta ahí, se encontraba un niño viendo televisión.

–Oye niño, soy amigo del jefe ¿Sabes dónde está?

El niño señaló una puerta que estaba enfrente de él.

–Muchas gracias – Braulio tomó su nueve milímetros y disparó al menor sin ningún remordimiento alguno.

–Odio que los testigos tengan que ser niños, pero el trabajo es el trabajo, no queremos a esas larvas de la prensa, preguntándole a los testigos sobre mí. Es mejor no dejar ninguna evidencia. Le ahorro el trabajo a muchas personas de encontrar respuestas. Eso yo le llamaría utilidad. – Braulio murmuraba.

Se postró sobre la puerta que el niño le señaló, recargando su oreja izquierda sobre ella, mientras trataba de dibujar en su mente la posible situación que se encontraba justo del otro lado de la puerta.

–Utilicemos el factor sorpresa – Se alejó de la puerta y dio una patada tan fuerte que la rompió.

–¿Qué pasa aquí? – gritaron los del interior.

Justo cuando se iba armar el tiroteo, Braulio disparó acertadamente a cada uno de los tres individuos, incluyendo al jefe. Tan sencillo como eso.

–Casi mis amigos pistoleros, pero no fueron lo demasiado rápido para vivir. –Braulio festejaba mientras guardaba su pistola en el saco y se quitaba los guantes de piel negra – Afortunadamente. ¿Saben? La gente se la pasa criticando a otras personas, la gente siempre quiere más y más y más y siempre buscan tener más. Qué mal están todos, no sé si lo que hago está bien o mal. Pero algo es seguro y eso es la muerte. Qué más da que tengan muchísimo dinero si van acabar muertos, estúpidos. Creo que por esta razón amo mi trabajo.

Abrió la cortina y se retiró de la lavandería.

Volvió a su Mercedes y se dio a la fuga.

–Malditos traficantes de drogas, creen que se pueden esconder y que el gobierno no los va a encontrar – justificaba Braulio su trabajo – La vida y la muerte, que tema, que dicha y que desgracia. Mientras hay personas que construyen un futuro mejor, hay otras que van a intentar destruirlo, antes de que sea demasiado tarde. Yo descubrí este problema y mejor trabajas para el bando que nunca va a perder. El gobierno. Y me gusta que se cumpla la ley – Braulio murmuraba entre dientes, mientras tomaba el puente para tomar el segundo piso del periférico.



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Escrito: @LeMotiu
Fotografía: @CamilaRevueltas


Odisea Espacial (capitulo 5)




Odisea Espacial – El Puente



El Sol se levantaba sobre el alba de una fresca mañana. Un hermoso azul cielo se extendía por el horizonte. En la selva, las aves desprendían el vuelo, abandonaban a sus crías en sus nidos hechos de pequeñas ramas a buscar roedores para darles de comer. Los nativos se encontraban unos dormidos y otros alzando el desastre de la noche anterior. La cabeza de la hermana de Huitzilopochtli yacía bajo las escaleras del Templo Mayor.

-¿Qué? ¿Dónde estoy? –Dijo el capitán Skyfall mientras la capsula de escape caía a toda velocidad por la atmosfera terrestre.

-¿Nerovica? ¿Qué estás haciendo aquí? – Ella se encontraba en el asiento de atrás, inconsciente.

¿Pero qué demonios? – Tomó el mando de la capsula de escape y activó el freno de emergencia. Se desprendieron los paracaídas traseros y la nave empezó a disminuir su velocidad.

15 segundos para el impacto – dijo la nave

El capitán volteo y abrochó a Nerovica a los ganchos de seguridad.

5 segundos para el impacto.

La capsula estrelló contra la Tierra fresca y los animales salieron huyendo del lugar.

Ellos habían llegado.

Inconscientes.

Skyfall empezaba abrir los ojos. La cabina destruida, los espejos rotos, humo por todas partes.

*cof, cof*

Huitzilopochtli corría sin parar por la maleza verde de la playa. Hasta que encontró la humeante capsula de escape. Varios nativos llegaron después, de todas partes a rodearla.

Los ritos, las ceremonias y los eclipses lunares dieron sus frutos. Habían llegado los dioses caídos a la Tierra, en una bola de fuego con alas de ave.


Bajaron de la capsula Nerovica y el capitán, mientras observaban a su alrededor lo que estaba pasando. Habían viajado en el tiempo a otra era. Las personas vestían de taparrabos y usaban lanzas, arcos y flechas.

Huitzilopochtli se inclinó a venerar a los dioses y todos hicieron lo mismo.

-¿Qué está pasando? – Murmuró Nerovica - ¿Qué es todo esto?

-Al parecer somos sus Dioses, nos están alabando – murmuró el capitán. – Hay que seguirles el paso.

Huitzilopochtli se levantó y caminó hacia ellos y dijo:

-Ximopanotli timochtin, teteo iluikatl – Dijo a los viajeros del espacio mientras las ondas de voz viajaban a través del aire hasta los codificadores de voz de los trajes espaciales.

- Bienvenidos, Dioses del cielo – Se tradujo en español del año 2114.

-Venimos en paz – Dijo el capitán mientras Nerovica caminaba por el terreno.

-De seguro están cansados por el viaje, vengan con nosotros – Ofreció Huitzilopochtli

El Capitán y Nerovica confundidos por la intensidad de los acontecimientos, se encontraban discutiendo lo que les había sucedido después del contacto Ohm. Toda la información que les dijo Odiseo utilizando sus mentes, estaba ahí, en sus inconscientes dando vueltas a lo poco que se les había grabado. La tecnología, la vida y la muerte.

Se encontraban marchando por la selva, con un grupo de nativos que los observaba, pero no entendían nada de lo que estaban diciendo. Temerosos de acercárseles, los nativos mantenían su distancia.

-Parece que la esfera de los Ohms, nos ha arrojado a otra dimensión, parece que estamos con los mexicas o una tribu parecida – le mencionó a Nerovica mientras seguían caminando.

-¿El Ohm entró en nuestras mentes?

- Al parecer

-Pero ¿Dónde está ahora? ¿Por qué desapareció de la nave? ¿A dónde fue?

-Al menos con nosotros no llegó.

-¿Qué estamos haciendo aquí? ¿En este momento del tiempo?

-No lo sé – dijo el capitán – hay que salir de aquí, no nos podemos quedar con ellos.

Skyfall hizo una seña militar a Nerovica hacía una dirección de la selva, un camino largo que llegaba hasta lo más profundo de las malezas.

-Corremos en 3, 2…

-uno.

Corrieron a la señal sin detenerse y sin hacer ruido más que el de sus pisadas, los nativos espantados y sin saber que estaba pasando se soltaron a correr en todas direcciones.

-El fin del mundo – gritaban y todos salieron corriendo detrás de los Dioses.

-Nos están persiguiendo –dijo Nerovica

-Activemos la energía de nuestros trajes para correr más rápido – grito el capitán.

Poco a poco los nativos se fueron cansando y quedando atrás mientras sus dioses corrían a las profundidades de la selva.

Los habían perdido de vista

-¿Qué pasó aquí? – llegó Huitzilopochtli con los demás nativos.

-Los dioses huyeron

-¿Los dioses huyeron? Los dioses no huyen de su destino.

-Tal vez no son dioses

-Pero cayeron del cielo en una bola de fuego, con alas de ave.

-Y tienen mucha velocidad y fuerza

-¡BASTA! – grito Huitzilopochtli – Sean lo que sean, hay que buscarlos y sacrificarlos, para regresarlos a dónde llegaron. ¡BÚSQUENLOS! Y si se resisten ¡MÁTENLOS!

El capitán y Nerovica caminaban por un nuevo camino, treparon una montaña y a lo lejos del paisaje se podía observar un largo rio.

-¿Qué nos habrá pasado? – pregunto Nerovica

-Al parecer viajamos por el tiempo hasta esta dimensión. No lo puedo explicar, el Ohm dijo muchas cosas acerca del tiempo y el espacio, brechas entre los núcleos.

-Pero ¿Cómo vamos a volver a nuestra dimensión?

-No estoy seguro.

Llegaron al rio sin encontrar respuestas.



-¿Cómo le vamos hacer? – dijo Nerovica mientras se limpiaba el rostro con el agua cristalina.

-Debe de existir una forma de regresar – Se cuestionaba Skyfall, mientras intentaba descifrar el misterio de los Ohms – ¿Qué podría ser?

-El Ohm dijo que para encontrar respuestas es necesario regresar al origen.

-¿Cuál es ese origen? ¿Alguna especie de fuente de poder? ¿El origen de esta civilización? ¿Será el volcán? Tendremos que ir al volcán ¿o algo así?

-El Ohm dijo que el origen de todo es la mente – Añadió Nerovica.

-¿La mente? ¿Su origen? Regresar al origen – Skyfall estaba confundido con las pistas.

Una flecha de arco llegó desde muy lejos y aterrizo muy cerca de Nerovica. Huitzilopochtli y los nativos los habían encontrado.

-Vamos a tener que correr otra vez

Tomaron sus cosas y se pusieron a correr mientras esquivaban las flechas y las lanzas.

-Piensa, piensa ¿regresar al origen? La mente, que es la mente, el origen de la mente… ¿la vida? – Skyfall pensaba a toda velocidad mientras los perseguían.

A lo lejos el rio parecía terminar, una cascada de 200 metros se levantaba sobre ellos.

-Ya no hay más rio ni tierra, es una cascada – grito Nerovica  -  ¡Vamos a morir!

-¿Morir? ¿vida? El origen – Se concentraba Skyfall mientras corrían hacia su muerte.

-Creo que ya lo tengo – anunció el capitán.

-¿Qué tienes?

-¡CREO QUE ENCONTRÉ EL MISTERIO! ¿Confías en mí?

-Si

-Cierra los ojos y sigue corriendo

-Pero vamos a morir.

-No, vamos a volver al origen

A 5 metros de que terminara la Tierra, los nativos aventaron sus últimas flechas, Nerovica y Skyfall se agarraron de las manos mientras se dirigían a toda velocidad al pico de la cascada.

-Te amo – le gritó Nerovica mientras volaban por los aires.

Sus cuerpos cayeron y la velocidad del agua impactó sus cuerpos contra las rocas con mucha fuerza, tuvieron una muerte rápida.

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Escrito: @LeMotiu
Fotografía: @CamilaRevueltas

domingo, 14 de septiembre de 2014

Odisea Espacial (capítulo 7)

Odises Espacial – El Renacimiento (reflecktor)



Los cuerpos del capitán y de Nerovica habían quedado muertos en las cascadas, pero sus mentes se liberaron y regresaron al origen.

–¿Dónde estoy? ¿Estamos muertos? – preguntó el capitán.

–Bienvenidos, al parecer si lograron volver al origen – contestó Odiseo.

–¿Al origen? ¿Qué es este lugar?

–Es lo que los humanos hacen llamar el limbo, una transición entre la vida y la muerte, un lugar donde las consciencias esperan a revivir en otros cuerpos. Me alegro que hayas descubierto la manera de volver.

–Significa que Nerovica y yo ¿Estamos muertos?

–Si y a la vez no. La muerte es el proceso en el cuál, la mente se desprende del cuerpo y viaja a través del cosmos, su mente está aquí, conmigo y con la de todos los demás.

–¿Estamos muertos pero a la vez no?

–Están muertos en el año 1200 A.C. pero siguen vivos en el futuro.

–¿Cómo es posible todo esto?

–Calma pequeño humano, de nada sirve cuestionarse eso. El conocimiento llega con el caos y los conflictos, tu raza lo sabe. Abandonando su planeta de origen y viviendo en colonias espaciales, eso no es ni siquiera el principio de nada. Bien se sabe, que el ser humano puede sobrevivir en cualquier ambiente.

–¿Nuestros cuerpos van a regresar?

–Sus cuerpos ya se desintegraron, tuvieron suerte de que los nativos no los hayan encontrado.

–¿Sin nuestros cuerpos que vamos hacer?

–Sus cuerpos existen todavía, no aquí pero si en otra dimensión, no tienes nada de que preocuparte humano, nuestro destino fue que nos encontráramos. Nuestro destino es estar hablando de esto.

–¿Qué te hace pensar eso?

–Que está pasando, justo ahorita, estamos teniendo esta conversación. El destino o como le quieras llamar.

–No lo entiendo.

–El ser humano nunca ha entendido. El ser humano cree que es dueño de su propio destino, que equivocado está.

–¿No somos libres? ¿A que te refieres?

–De todas las criaturas del universo, sólo el ser humano es el único que dice tener un libre albedrío.

–Y así es, tenemos el poder de tomar nuestras propias decisiones.

–Es lo que todos creen, sólo falta cambiar la perspectiva de las cosas.

–¿A qué te refieres?

–Me parece ser que su año, 1990 su año terrestre al 2000. Años dónde se desencadenó las campañas espaciales, los satélites y avances tecnológicos más importantes para la época.

–Así es, así fue.

–Te llevaré ahí, a ese determinado lugar en el tiempo.

El Ohm tomó su esfera y jugó un par de combinaciones y un halo de luz emergió, iluminando las mentes del capitán y de Nerovica.

En cuestión de segundos se encontraban en plena metrópolis del año 2001.

La tecnología más avanzada del año 2001 pudo atrapar la energía desprendida por la esfera Ohm. Las alertas en la marina y en todas las secretarias de defensa se activaron informando al presidente lo que estaba sucediendo.

Mientras tanto en la Segob. (Secretaría de Gobernación)



–Llamen al presidente, Omega nos ha indicado posibles ondas de vida extra terrestre en la ciudad. Al parecer son reptilianos. Humanoides o seres que habitan cuerpos humanos.

–Mándenle las coordenadas de donde se encuentran estos seres a su mejor agente del centro de inteligencia.

–Llamen a Braulio

Mientras, Nerovica, el capitan y el Ohm se encontraban caminando por las calles de la Condesa en sus nuevos cuerpos.

–¿Qué pasó con nuestros cuerpos? – preguntó Nerovica, al darse cuenta que el cuerpo que ella ocupaba, no era el de ella.

–Sus cuerpos están muertos, sus mentes han reemplazado las mentes de los individuos de sus nuevos cuerpos. Estos cuerpos son de personas reales del año 2001, pero volverán a la normalidad cuando los dejemos. Nosotros los Ohms viajamos por el tiempo y hacemos estos procedimientos para investigar mejor las culturas del universo – contestó Odiseo.

–¿Qué estamos haciendo aquí?

–Tenías tus preguntas, yo te traje a encontrar las respuestas.

–¿En el año 2001? ¿Las respuestas?

–Así es, observa a todas estas personas, observa a tu alrededor – le dijo Odiseo – ¿Qué observas?

–Todos tienen prisa.

–Exactamente, crees que con tanta prisa ¿Tienen tiempo de decidir su destino o su camino?

–Tal vez.

–No es así. La consciencia humana es siempre la misma, egoísta, fría, deductiva, creativa, imaginativa y destructiva. Lo mismo que la destruye, es lo que la hace salir adelante. Las personas se destruyen a sí mismas, pero son mecanismos necesarios para que puedan salir adelante.

–¿Qué cosas estás diciendo?

–No te preocupes, así funcionan las cosas.

*ring, ring*

–¡Maldita sea! Uno no puede comer tranquilo por que el maldito gobierno habla, si ¿hola?

–Braulio, hablamos del departamento de inteligencia.

–Si, si maldita sea, sólo díganme lo que tengo que hacer y ya.

–Tú misión es encontrar a tres individuos, la información llegará en breve a tu móvil. Los tienes que capturar vivos, es muy importante. Exito agente.

–Si, si, si, mata esto, mata aquello captura esto. Si no fuera porque me pagan jodidamente bien, no sacrificaría tanto mi pellejo, pero el trabajo es el trabajo.

Braulio tomó su celular que sonaba. La ubicación de Nerovica, el capitán y el Ohm habían llegado con fotografías de los individuos y sus posibles vestimentas. Se encontraban en la condesa, a unos 20 minutos de su casa.

–¿Qué habrán hecho estos pobres infelices para que los esté buscando? han de ser importantes si el gobierno los quiere vivos, pero muy importantes. ¿Saben? Que demonios, ¿Cómo una persona se vuelve importante a esos grados? ¿Cuál es el secreto? ¿Con qué privilegios gozan estos desgraciados para que me hablen de ser su niñera? Maldita sea, maldita sociedad y sus estúpidas reglas. Pero ahí están todos, cumpliendo sus respectivos papeles. Cada individuo tiene que cumplir con su función, con lo que le toca hacer. Eso es lo que nos hace progresar, personas como yo, que nos manchamos las manos, para que todo esto tenga algún sentido. Si muero ¿Quién se va acordar de mí? Qué más da el hoy.

Braulio había llegado al lugar, estacionó su mercedes, se bajó con tranquilidad, pagó el parquímetro y se puso a caminar en dirección al objetivo.

Nerovica, Odiseo y el capitán platicaban mientras caminaban por las calles de la ciudad, mientras las personas pasaban entre ellos. Nadie se daba cuenta que eran viajeros del tiempo.

–Otro día más, otro día menos no importa, todo está aquí y ahora. El pasado, el presente y el futuro. Una especie de tubo cilíndrico donde todo está unido por cuerdas – les explicaba Odiseo.

–Algunos de nuestros científicos más modernos explican teorías parecidas a lo que nos estás diciendo
– dijo el capitán Skyfall.



–Todo funciona igual y se mantiene así por siglos – continuaba Odiseo – Las grandes civilizaciones de la Galaxia han hecho lo mismo por siglos, hasta que descubrimos la manera de volver a todos esos momentos.

–El universo funciona muy parecido a la mente – añadió Odiseo – pero no se preocupen, vamos adelantar un poco el tiempo ¿Qué les parece si viajamos al año 2014?

Odiseo tomó su esfera y la giró de tal manera que las mentes de Skyfall y Nerovica abandonaban los cuerpos dirigiéndose al año 2014.

–¿Qué? ¿Cómo es esto posible? ¿A dónde se han ido?

Braulio tomó rápidamente su celular y marcó a inteligencia, no le contestaron.

–¿Qué diablos está pasando aquí, se preguntaba Braulio ¿Quienes son esas personas? – Se preguntaba Braulio a si mismo.

–La energía acaba de aparecer ahorita mismo, avisen de nuevo al presidente lo que acaba de pasar.

–¿Qué pasó con el agente?

–¿Braulio?

*Ring, ring*

–¿Braulio?

–SI SI SI SOY YO MALDITA SEA ¿QUÉ DIABLOS ESTÁ PASANDO?¡VI A TRES MALDITAS PERSONAS DESAPARECER DE MI VISTA!



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Escrito: @LeMotiu
Fotografía: @CamilaRevueltas